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De Historias, Derecho y nuevas tecnologías

1 octubre, 2015

Hoy quiero contar una historia, un tanto alejada de la temática de este blog, pero me apetece contarla (Que para eso el blog es mío)

Es la historia de un chaval que tuvo la suerte de nacer en una familia de clase media , una normal y corriente, donde pudieron darle los valores y la educación que necesitaría para el resto de su vida. Una historia donde este chaval , llegó a la carrera de Derecho de casualidad (Nunca hagáis la matrícula de la facultad tras salir de fiesta), ya que quería estudiar periodismo y relaciones públicas, carrera que sufragó con su propio trabajo, ya que su padre le dijo que en verano, debía aprender qué era trabajar en una fábrica y tener dinero propio (Un gran consejo, todo sea dicho), ya que ese trabajo le permitió saber, que no quería hacer, lo cual ya es mucho a los 18 años, y darle el valor y la importancia que tienen el trabajo diario y la importancia de poder sufragarse una carrera.

Así , pasaron 5 años, y este chaval sacó su carrera, y se decidió por preparar oposiciones, y a la vez, comenzar a estudiar informática. Las oposiciones, pues mal, la verdad, trabajar como teleoperador y preparar unas oposiciones no es una buena combinación, pero el tema del derecho le seguía gustando, por lo que, tras un tiempo de asueto, donde llegó a trabajar de portero de discoteca o monitor de gimnasio allá por tierras mañas, volvió y decidió entrar en un despacho.

En la vida , a veces , es tan importante saber lo que quieres, como lo que no quieres, y con el despacho pasó eso mismo, aunque nunca estará lo suficientemente agradecido a la oportunidad de entrar en un despacho, y aprender, de verdad, ese procesal que te contaban en la carrera, y con todo eso, supo que esa película no era la suya, que el no estaba hecho para andar por los juzgados con temas laborales o reclamaciones de cantidad. Mientras tanto, porque de algo hay que vivir, volvió a trabajar de Teleoperador mientras comenzaba su andadura como letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla.

Y en esas, un día, navegando por Internet, descubre un blog, Del Derecho y las Normas, de David Maeztu, y con el, descubre que hay algún que otro ser por Internet, que le gusta esa extraña mezcla del Derecho y la informática, y no sólo eso, ve, que se puede escribir sobre el tema, que hay multitud de información acerca de cosas que hasta ese día ni conocía como las licencias creatives commons, la importancia del código desde un punto de vista legal y un largo etcétera de materias, las cuales, no hacían más que aumentar la curiosidad de este chico. Y así, por fin, sabía que quería hacer y así, le cambió la vida.

Ese blog lo descubrió gracias a Twitter, esta famosa red social, donde empezó a seguir a gente, que después se han convertido en amigos y compañeros, como el propio David, o como olvidar a Alfredo, Tomas, Jesús, Vicente, Ruth, Susana, Sara y un largo etcétera porque me olvidaría a muchos, y de donde, probablemente, a este chico, le han llegado la mayor parte de sus clientes, ya sea de forma directa o indirecta y donde conoció a un sinfín de personas por el camino.

Continuó con el despacho, con su trabajo de teleoperador (Al que estará eternamente agradecido por poder ser el sustento a su carrera profesional) y a la vez, a estudiar esta nueva rama del derecho que tanto le gustaba, cuando comenzó a controlarla, abrió un blog, y empezó a escribir sobre ella, para difundir su importancia e intentar que la gente lo entendiese, comenzaron los clientes y comenzó a sentirse un abogado de verdad, uno de lo que le gustaba.

Pero todo no es perfecto y los comienzos no son fáciles, seguía trabajando de teleoperador 6 horas al día, lo cual combinaba con sus trabajos profesionales,  llegó una nueva oportunidad, un nuevo despacho lo quería, y así fue como  tuvo la oportunidad de dar un nuevo paso profesional en su carrera y estar un poco más cerca de llegar a su ansiada meta, llegaron jornadas de más de doce horas de trabajo, charlas etcétera, pero sabeís, el chaval este dice que cuando te gusta tu trabajo, te da lo mismo.

Y por fin, tras años de compaginar trabajos, hoy 1 de Octubre, este chaval ha conseguido su sueño, al menos uno de ellos, porque no es más que el principio, ser abogado al 100% y poderse dedicar a la profesión que le apasiona, y se marcha de ser teleoperador con la cabeza muy alta, muchos amigos en la plataforma, y muchos más conocimientos aplicables al mundo del derecho de los que podáis imaginar y sabiendo, que si tiene que volver (Ojalá que no), lo hará, de nuevo, con la cabeza muy alta.

Como muchos de los que leeréis estas lineas sabéis o estáis imaginando, esta es MI historia, o mejor dicho, el principio de la misma, y quiero compartirla por el simple hecho de que me gusta pensar, que quien se esfuerza, consigue resultados y quiero dar las gracias con estas lineas a todos los que me han ayudado de una manera u otra a conseguirla. Imagino que habrá muchos que pensarán que tanto esfuerzo para tan poco resultado, o simplemente, que vaya chorrada de post, puede ser cierto, pero como dije antes, para algo este es mi blog.

Por último, una frase que me lleva acompañando años, y un consejo: Rendirse No es una Opción

 

One Comment
  1. Enhorabuena. Eres muy grande

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