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De Tasas, Televisiones y Operadoras de telefonía móvil

30 diciembre, 2012

El pasado 23 de Diciembre, Vodafone sorprendía a propios y extraños haciendo público que dejaba de prestar los servicios de televisión asociados a su oferta comercial, dado que según argumentaban, los costes derivados de este servicio es muy superior a los beneficios obtenidos de la misma (En el comunicado de prensa emitido, lo situaban  entre 3 y 5 veces superior los costes derivados de la tasa), según indicaban la compañía británica a los medios, por culpa de la tasa impuesta por la Ley 8/2009, de 28 de agosto, de financiación de la Corporación de Radio y Televisión Española, esperando que con dicho cese de actividad no tengan que continuar abonando la mencionada tasa.

No obstante, que el cierre de estos servicios no tiene por que suponer el fin del abono de la mencionada tasa, ya que el mercado de las telecomunicaciones y su relación con Internet han hecho que esto no quede claro, para ello, vamos a analizar la “extraña” norma que se inventaron allá por 1999.

Lo primero, debemos poner en situación la aparición de esta ley, que deriva o mejor dicho, viene  justificada en la desaparición de los contenidos publicitarios por parte de RTVE. Para hacer posible la continuación de el servicio público de televisión, esta norma estructura sus ingreso básicamente en tres apartados, por un lado, las aportaciones por parte de las cadenas, por otro, las asignaciones presupuestarias, y por último, el rendimiento propio de la cadena.

En este sentido, y centrándonos en la propia norma y en su aplicación a las operadoras de telefonía móvil, tenemos que acudir a los artículos 5 y 6 de la mencionada norma

Con respecto a este primer artículo, existen varios elementos bastantes destacables, en este sentido:

El apartado primero de este artículo viene a fijar la “famosa tasa”, que viene a definirse como una aportación “calculada sobre los ingresos brutos de explotación facturados en el año correspondiente, excluidos los obtenidos en el mercado de referencia al por mayor”, es decir, para empezar, existe desde mi punto de vista, una enorme desproporcionalidad sobre la fijación de la misma, ya que en vez de aplicar sobre los ingresos relativos o asociados a los servicios de televisión o similar de las Operadoras (Lo cual sería lo lógico),  se calcula sobre el total de la actividad de las mismas, hecho este, que ha hecho que la mencionada norma se encuentre en los tribunales desde el momento de su aparición

Obviando este primer punto y continuando con la norma, debemos continuar con el apartado 3 que viene a contemplar el ámbito objetivo de la tasa, haciéndola aplicable a “operadores de servicios de telecomunicaciones que figuren inscritos en el Registro de Operadores de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones en alguno de los servicios o ámbitos siguientes,siempre que tengan un ámbito geográfico estatal o superior al de una Comunidad Autónoma y exceptuando aquellos que no presten ningún servicio audiovisual ni cualquier otro servicio que incluya ningún tipo de publicidad: a) Servicio telefónico fijo. b) Servicio telefónico móvil .c) Proveedor de acceso a internet.”

Es decir, si desgranamos la desgraciada redacción del artículo, nos encontramos que se debe aplicar a Operadoras, que den fijo, móvil o internet,  inscritos en el Registro de operadores de la CMT, siempre que tengan ámbito superior al de la CCAA, exceptuando aquellos que no presten ningún servicio audiovisual ni cualquier otro que incluya publicidad.

El apartado cuarto y siguientes vienen a fijar la cuantía de la tasa, aplicado sobre  0,9% de los ingresos brutos de explotación facturados en el año correspondiente por parte de las operadoras así como la fecha y procesos de cobro de la tasa.

Visto el artículo, la dificultad estriba en descifrar en que consiste el apartado tercero de este artículo cinco, cuando hace referencia a un concepto jurídicamente indeterminado  como es el de “Que no presten servicio audiovisual ni cualquier otro servicio que incluya ningún tipo de publicidad” ya que en función a ello, las operadoras estarán obligadas o no, a proceder al pago de la mencionada tasa.

En este sentido debemos esclarecer los conceptos:

Por un lado, analizar que significa servicio audiovisual, para ello debemos acudir a la Ley General de Telecomunicaciones  en su artículo 2 para encontrar parcialmente la respuesta.

Así la mencionada LGT viene a definir que son servicios audiovisuales en el artículo 2, apartado segundo:

2. Servicios de comunicación audiovisual.

Son servicios de comunicación audiovisual aquellos cuya responsabilidad editorial corresponde a un prestador del servicio y cuya principal finalidad es proporcionar, a través de redes de comunicaciones electrónicas, programas y contenidos con objeto de informar, entretener o educar al público en general, así como emitir comunicaciones comerciales.

Es decir, aplicados al ámbito de las operadoras de telecomunicaciones, que no tengan un “Medio de comunicación propio”, ya sea, por un lado, una televisión, radio o prensa, entendidos como los medios de comunicación tradicionales, pero pueden ser considerados también como servicios de comunicación los blogs y webs que formen parte de una operadora  ya que si nos atenemos a la definición obtenida por la ley, encuadra a la perfección.

Pero la duda con la mencionada norma no acaba aquí, la Ley que viene a fijar la tasa hace referencia la concepto de “Servicio Audiovisual”, no “servicio de comunicación audiovisual”, es decir,la definición dada por la LGT es insuficiente, ya que el concepto dado por la ley de financiación es más amplio que este (No debe ser necesariamente de comunicación, puede ser, por ejemplo, servicios de almacenamiento, o de distribución), pudiendo usar como definición para el mismo algo como “cualquier servicio de tipo imagen, vídeo o audio que pueda suministrarse  a través de redes de comunicaciones electrónicas, independientemente de su finalidad”, con lo cual su aplicación práctica no hace sino volverse aun más confusa (Aunque parezca imposible).

Si nos atenemos a la configuración de la tasa, con respecto a sus sujetos pasivos, tenemos que entender que, volviendo al caso que nos ocupa, Vodafone, a pesar de hacer desaparecer su canal de televisión propio, va a continuar obligado al abono de dicha cantidad, ya que a pesar de la supresión de este servicio, el resto de servicios que presta, son “servicios audiovisuales2 (Por ejemplo servicios de Cloud o sus canales de comunicación (Webs, Twitter, Blogs, Canal de Youtube).

No obstante lo anterior, nos quedaría la segunda parte del articulo, es decir “los servicios que incluyan ningún tipo de publicidad” (Ojo con la redacción de la frase por que no hay por donde cogerla), que entiendo, se refiere a los servicios no financiados con publicidad, es decir, de pago directo por parte del usuario o por parte de la propia operadora, y esto tiene su sentido si acudimos a la exposición de motivos de la ley, ya que en la misma se recoge el por que de esta tasa:

En particular, el sistema que se establece toma en cuenta los ingresos de los sujetos pasivos y muy especialmente los que, de forma tanto directa como indirecta, habrán de percibir por la supresión del régimen de publicidad retribuida y por la renuncia a contenidos de pago en la Corporación RTVE. Estos beneficios concurren tanto en los operadores de televisión como en los de telecomunicaciones, todos los cuales ya actúan y van a seguir actuando en el mismo sector a través de las varias soluciones y medios técnicos ya existentes, así como a través de los que de inmediato se pondrán en funcionamiento, tales como la potenciación de la televisión de alta definición, la televisión en movilidad, la televisión digital terrestre de pago o la interactividad, todo lo cual está directamente vinculado a la ampliación de los servicios de banda ancha fija y móvil.

Este párrafo viene a ahondar en la idea de que la tasa queda justificada  por el aumento de ingresos por parte de todos los operadores en publicidad por la supresión de la misma en RTVE, y entiendo, elemento fundamental en esta interpretación.

Como resumen, están exentos del abono de esta tasa, bien, cuando no das servicios audiovisuales, o bien, cuando no das servicios que te generen ingresos publicitarios, siendo este segundo punto el fundamental para ello, y entiendo, aplicable al primero, de tal modo que si das servicios audiovisuales clásicos (Recordemos que la norma es de 2009), pero no existen ingresos publicitarios derivados de la misma, no debes abonar la tasa.

No obstante, no es más que mi interpretación, ahora habrá que ver como el gobierno lo hace (Y me da que no será así….. o lo mismo les estoy dando ideas…..)


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