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De Teletrabajo y emprendedores o, lo referente a Nuevas tecnologías en la última reforma laboral.

14 febrero, 2012

El viernes 11 de Febrero de 2012 , se publicaba en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto 3/2012 por el que se aprueba la Reforma del Estatuto de los Trabajadores que ha entrado en vigor hoy, en ella, a parte de de abaratar el despido, con indemnizaciones a 33 días en vez de a 45 o reducir plazos de notificaciones para modificar condiciones  sustanciales de trabajo, también trae consigo un par de medidas especialmente relevantes para el mundo de las nuevas tecnologías, no todo iba a ser malo.

La primera reforma, que si bien, así como la segunda, tocan tangencialmente el mundo de las nuevas tecnologías es el CONTRATO DE TRABAJO POR TIEMPO INDEFINIDO DE APOYO A LOS TRABAJADORES con la siguiente redacción.

1. Con objeto de facilitar el empleo estable a la vez que se potencia la iniciativa empresarial, las empresas que tengan menos de 50 trabajadores podrán concertar el contrato de trabajo de apoyo a los emprendedores que se regula en este artículo.

2. El contrato se celebrará por tiempo indefinido y a jornada completa, y se formalizará por escrito en el modelo que se establezca.

3. El régimen jurídico del contrato y los derechos y obligaciones que de él se deriven se regirán, con carácter general, por lo dispuesto en el Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, y en los convenios colectivos para los contratos por tiempo indefinido, con la única excepción de la duración del período de prueba a que se refiere el artículo 14 del Estatuto de los Trabajadores, que será de un año en todo caso.

4. La empresa tendrá derecho a aplicar los siguientes incentivos fiscales:

a) En el supuesto de que el primer contrato de trabajo concertado por la empresa se realice con un menor de 30 años, la empresa tendrá derecho a una deducción fiscal de tres mil euros.

b) Adicionalmente, en caso de contratar desempleados beneficiarios de una prestación contributiva por desempleo regulada en el Título III del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, la empresa tendrá derecho a una deducción fiscal con un importe equivalente al 50 por ciento de la prestación por desempleo que el trabajador tuviera pendiente de percibir en el momento de la contratación, con el límite de doce mensualidades, y de acuerdo con las siguientes reglas:

1.º) El trabajador contratado deberá haber percibido la prestación durante, al menos, tres meses en el momento de la contratación.

2 .º) El importe de la deducción a que tiene derecho la empresa quedará fijado en la fecha de inicio de la relación laboral y no se modificará por las circunstancias que se produzcan con posterioridad.

3 .º) La empresa requerirá al trabajador un certificado del Servicio Público de Empleo Estatal sobre el importe de la prestación pendiente de percibir en la fecha prevista de inicio de la relación laboral.

El trabajador contratado podrá voluntariamente compatibilizar cada mes, junto con el salario, el 25 por ciento de la cuantía de la prestación que tuviera reconocida y pendiente de percibir en el momento de su contratación.

En todo caso, cuando el trabajador no compatibilice la prestación con el salario en los términos del párrafo anterior, se mantendrá el derecho del trabajador a las prestaciones por desempleo que le restasen por percibir en el momento de la colocación, siendo de aplicación lo establecido en los artículos 212 y 213 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio.

5. Con independencia de los incentivos fiscales anteriormente citados, las contrataciones de desempleados inscritos en la Oficina de empleo darán derecho a las siguientes bonificaciones, siempre que se refieran a alguno de estos colectivos:

a) Jóvenes entre 16 y 30 años, ambos inclusive, la empresa tendrá derecho a una bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social durante tres años, cuya cuantía será de 83,33 euros/mes (1.000 euros/año) en el primer año; de 91,67 euros/mes (1.100 euros/año) en el segundo año, y de 100 euros/mes (1.200 euros/año) en el tercer año.

Cuando estos contratos se concierten con mujeres en sectores en los que este colectivo esté menos representado las cuantías anteriores se incrementarán en 8,33 euros/mes (100 euros/año).

b) Mayores de 45 años, que hayan estado inscritos en la Oficina de Empleo al menos doce meses en los dieciocho meses anteriores a la contratación, la empresa tendrá derecho a una bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social, cuya cuantía será de 108,33 euros/mes (1.300 euros/año) durante tres años.

Cuando estos contratos se concierten con mujeres en sectores en los que este colectivo esté menos representado, las bonificaciones indicadas serán de 125 euros/mes (1.500 euros/año).

Estas bonificaciones serán compatibles con otras ayudas públicas previstas con la misma finalidad, sin que en ningún caso la suma de las bonificaciones aplicables pueda superar el 100 por 100 de la cuota empresarial a la Seguridad Social.

6. No podrá concertar el contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores a que se refiere el presente artículo, la empresa que, en los seis meses anteriores a la celebración del contrato, hubiera realizado extinciones de contratos de trabajo por causas objetivas declaradas improcedentes por sentencia judicial o hubiera procedido a un despido colectivo. En ambos supuestos, la limitación afectará únicamente a las extinciones y despidos producidos con posterioridad a la entrada en vigor de este real decreto-ley, y para la cobertura de aquellos puestos de trabajo del mismo grupo profesional que los afectados por la extinción o despido y para el mismo centro o centros de trabajo.

7. Para la aplicación de los incentivos anteriormente referidos, el empresario deberá mantener en el empleo al trabajador contratado al menos tres años desde la fecha de inicio de la relación laboral, procediendo en caso de incumplimiento de esta obligación a su reintegro.

No se considerará incumplida la obligación de mantenimiento del empleo cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado o reconocido como procedente, dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez del trabajador.

8. A los efectos de lo dispuesto en este artículo, se tendrá en cuenta el número de trabajadores de la empresa en el momento de producirse la contratación.

9. En lo no establecido en este artículo serán de aplicación las previsiones contenidas en la sección 1.ª del capítulo I de la Ley 43/2006, de 29 de diciembre, para la mejora del crecimiento y del empleo, salvo lo establecido en el artículo 6.2 en materia de exclusiones.

Este nuevo modelo de contratación se caracteriza basicamente por las siguientes premisas:

1)Contrato de caracter indefinido a jornada completa y con un periodo de prueba en todo caso, de un año.

2) Aplicable a empresas de menos de 50 trabajadores, orientado a emprendedores (Si bien es cierto que en este ámbito, entran la mayor parte de las empresas nacionales)

3) Un amplio abanico de benefuicios fiscales donde destacan el importe de  3.000 € de deducción fiscal en caso de contratación a menores de 30 años, la posibilidad de compatibilizar el salario con el 25% de la prestacion de desempleo en el caso de que el trabajdor contratado lo estuviese estado cobrando al menos durante tres meses por esncontrarse en situación de desempleo, así como otra deduccion adicional en caso de contratación de mujeres en ámbitos de escasa representatividad.

4) A colación del año del periodo de prueba, nos encontramos que una vez finalizado el primer año de contrato, el despido es gratuito para el empresario siempre que para ello se ciña al no pase del periodo de prueba establecido.

En Resumen, una nueva modalidad contractual que sigue el inquebrantable  principio de una de cal y una de arena, por un lado, se facilita la contratación de indefinidos y habilita la posibilidad de un mayor ingreso economico para el trabajador, pero a su vez, una vez cumplido el primer año de contrato, abre la posibilidad de un despido gratuito para el empresario sin ningún tipo de indemnización para el trabajador.

La segunda medida recogida por esta reforma del Estatuto de los Trabajadores es la REGULACIÓN LEGAL DEL trabajo a Distancia o  TELETRABAJO, que se redacta de la siguiente manera en el Art. 6 del mencionado Real Decreto

El artículo 13 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, queda redactado del siguiente modo:

«Artículo 13. Trabajo a distancia.

1. Tendrá la consideración de trabajo a distancia aquél en que la prestación de la actividad laboral se realice de manera preponderante en el domicilio del trabajador o en el lugar libremente elegido por éste, de modo alternativo a su desarrollo presencial en el centro de trabajo de la empresa.

2. El acuerdo por el que se establezca el trabajo a distancia se formalizará por escrito. Tanto si el acuerdo se estableciera en el contrato inicial como si fuera posterior, le serán de aplicación las reglas contenidas en el artículo 8.3 de esta Ley para la copia básica del contrato de trabajo.

3. Los trabajadores a distancia tendrán los mismos derechos que los que prestan sus servicios en el centro de trabajo de la empresa, salvo aquéllos que sean inherentes a la realización de la prestación laboral en el mismo de manera presencial. En especial, el trabajador a distancia tendrá derecho a percibir, como mínimo, la retribución total establecida conforme a su grupo profesional y funciones.

El empresario deberá establecer los medios necesarios para asegurar el acceso efectivo de estos trabajadores a la formación profesional continua, a fin de favorecer su promoción profesional. Asimismo, a fin de posibilitar la movilidad y promoción, deberá informar a los trabajadores a distancia de la existencia de puestos de trabajo vacantes para su desarrollo presencial en sus centros de trabajo.

4. Los trabajadores a distancia tienen derecho a una adecuada protección en materia de seguridad y salud resultando de aplicación, en todo caso, lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre y su normativa de desarrollo.

5. Los trabajadores a distancia podrán ejercer los derechos de representación colectiva conforme a lo previsto en la presente Ley. A estos efectos dichos trabajadores deberán estar adscritos a un centro de trabajo concreto de la empresa.»

Esta escueta redacción de esta figura laboral viene a decir poco acerca de esta posibilidad de empleo (Por no decir nada), aunque podemos destacar las siguientes características:

– Se define como aquel trabajo donde la prestación de servicios se realiza fuera del centro de trabajo de la empresa.

– Se requiere que exista una formalización del contrato.

– Derecho de formación continuada por costa y bajo la responsabilidad del empresario, así como la posibilidad de ejercicio de los derechos de repreesentación colectiva, pero adscritos para ello a un centro de trabajo determinado.

Con estas notas, se define esta modalidad de contrato, sin entrar en asuntos que requieren una detallada regulación para los mismos, como son, las posibilidades de control del empresario acerca del trabajador, los límites con respecto a la información a la que puede acceder el trabajador desde fuera del centro de trabajo, el computo efectivo del trabajo entre otras muchas que parece que tendrán que esperar a otro momento más adecuado para ser reguladas….

2 comentarios
  1. Carmen permalink

    A pesar de que el porcentaje de teletrabajadores en nuestro país (5%) dista mucho del de países como Estados Unidos (25%), Holanda (26%) o Suecia (19%) lo cierto es que el impacto de la crisis ha provocado que de forma indirecta, cada vez más empresas estén mostrando interesadas en ofrecer esta posibilidad a sus trabajadores. Con empleos de teletrabajo lo más difícil es poder gestionar el tiempo y que nuestro jefe reconozca el trabajo realizado. Yo estoy dentro de ese 5% que desempeña un teletrabajo, sensacional. Puedo estar mucho más en casa y para la relación con mi familia ha sido estupendo. Además gracias a un software que nos han instalado, workmeter, puedo gestionar mucho mejor mi tiempo y tanto mi jefe como yo podemos ver la productividad real de mi trabajo y ello me anima a realizar las gestiones mucho más tranquilamente, sin presiones ni estrés. Ojalá más gente tuviera mi suerte en un tiempo de tanta crisis como este.

    • Efectivamente, creo que el teletrabajo es una de las mejores soluciones para crear empleo, ya sea de forma nacional o internacional. Yo también tengo la suerte de entrar en ese 5%, y de lo que tengo miedo es que algún día esté en el otro 95%. Hace falta informar y difundir los beneficios del teletrabajo a las empresas para demostrarles que efectivamente todo salimos ganando..

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