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De abogados en la Nube: Chapter3 de los E-Legales

De abogados en la Nube es el nombre del Chapter 3 de los E-Leglaes, y es que como cada 15 días, o 3 semanas (Depende un poco de la agenda de los personajes que lo conforman) , os dejo de nuevo con un nuevo capítulo de los E-Legales (Habéis visto lo original que soy poniendo nombres, verdad (Véase para ello el nombre de este blog))

En este caso, nos centramos en el mundo del Cloud computing, su importancia como vía adicional a nivel de gestión de despachos, como valor añadido a facilitar a los clientes, y sobre todo, los requisitos legales a los que debemos atenernos al momento de contratar o usar sus servicios en función de sus caracterísitcas.

Para ello contamos con la colaboración de Guillermo Pérez Alonso, de Social Lex, especialista en gestión de despachos y sociólogo como invitado de excepción, así como con las habituales del programa, Iurisfriki y Sara Molina Pérez-Torné.

Como siempre, dedo para arriba si os ha gustado, y sin más os dejo el enlace a Ivoox, donde si quereís también os podéis suscribir, o descargarlo si sois de Apple aquí, aunque también os podéis bajar la App😉.

De Cloud, Pizza, Kamasutra y Datos personales

De Cloud, Pizza, Kamasutra y Datos personales

Al igual que muchas veces uso la frase de @elpady para hablar acerca del Big Data, esa que dice que “el Big Data es como el sexo entre adolescentes, todos hablan de ello, todos quieren hacerlo, pero muy pocos lo hacen y casi ninguno bien”, el Cloud puede ser objeto de una frase similar, aunque un poco más adulta, así el Cloud es como el Kamasutra, todo el mundo puede tener acceso a él, pero casi ninguno le sacará todo el partido ni entenderá correctamente.

Esto se debe a que el Cloud no es un sólo concepto a nivel práctico, sino que existen distintos tipos de Cloud, variaciones de un mismo producto que a su vez, tienen repercusiones legales.

Para entenderlo mejor, tal vez la opción más recomendable sea partir del concepto Cloud como una Pizza que se explica con este gráfico:

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Como se puede observar por este gráfico, existen fundamentalmente 4 tipos de cloud, que se identifican con los cuatro tipos de formas a través de la que puedes disfrutar de una Pizza, de este modo podemos habar de:

 1. On-premises, es decir, cloud en local, donde su titular es que lo hace todo, genera el cloud y lo carga de contenido. En el mundo de la Pizza, se trata de hacerla en casa, donde se es responsable de comprar todos los ingredientes, como hacer la masa y poner hasta la mesa.

2. IaaS se refiere a los servicios en línea que el usuario abstracta del detalle de la infraestructura, que es lo que se contrata, como los recursos físicos de computación, la ubicación, la partición de datos, ajustes de seguridad, copias de seguridad, etc. Un hipervisor , como Xen , Oracle VirtualBox , KVM , VMware ESX / ESXi o Hyper V ejecuta las máquinas virtuales como invitados. es el caso de comprar la pizza congelada, pero el resto debes hacerlo tu, es decir, contratar el software de Cloud, pero las medidas de seguridad, productos instalados etcétera, corren a cuenta de quien contrata.

3. PaaS o  Plataform as a Service ofrecen un entorno de desarrollo para los desarrolladores de aplicaciones. El proveedor normalmente se desarrolla conjunto de herramientas y estándares para el desarrollo y los canales de distribución y pago. En los modelos PaaS, los proveedores de nube ofrecen una plataforma de computación , por lo general incluyendo el sistema operativo, el entorno de ejecución del lenguaje de programación, bases de datos y servidor web, es decir, en el mundo de la pizza, es que te traigan la pizza a casa, pero tu te encargas de servirla, poner las bebidas y fregar los platos, se contrata en Cloud las herramientas, pero el propietario se encarga de ponerla, como quiera, a disposición del público, como ocurre en Azzure de Microsoft o Google App.

4.SaaS o software como servicio, es el caso en el que contratas todo el servicio cloud, desde la base hasta las funcionalidades asociadas (Casos como Drive o Dropbox), es en el mundo de la Pizza, ir a comer a un restaurante donde todo te lo ponen por delante.

Una vez vistos los tipos de Cloud, debemos apreciar cuales son las diferencias a nivel legal que podemos apreciar entre ellos, no sin antes establecer una serie de reglas comunes, sin perjuicio de que en algunas de ellas hagamos más énfasis a continuación:

a) El servicio de Cloud, tras la caída del Puerto Seguro (Adoro este concepto, suena tanto a Games of Thrones) , debe estar necesaria e imperativamente en territorio de la unión europea, en caso contrario, será necesaria la autorización de dicha transferencia a través del Director de la AEPD con firma de clausulas tipo, algo que por tedioso y lento, no os aconsejo, y que no tiene porque ser aceptado por el mencionado Director.

b) Alta de los ficheros en la Agencia de Protección de Datos (Salvo excepción de uso doméstico)

c) Registro de ficheros y desglose en Documento de Seguridad.

d) Contrato de Prestación de servicios de Cloud.

  1. On-premises, este tipo de cloud es el más simple, ya que no necesitas contrato de encargado de tratamiento ni prestación de servicios, pero a la vez el más complicado, ya que deberá de instalar su titular las medidas de seguridad de carácter técnico necesarias en función del tipo de dato que almacene, así como, dar de alta los ficheros en dicho sentido, siempre y cuando el uso del mismo sea exclusivamente personal, es decir, la plataforma no la ponga a disposición de terceros, que en estos casos, suele ser la opción más común.
  2. IaaS , para este tipo de cloud, ya empezamos a necesitar más requisitos legales que en el anterior, toda vez que los datos personales que almacenemos allí van a ser objeto de un contrato de encargado del tratamiento por parte del prestador, característica que se repetirá en las dos estructuras de Cloud que se definen a continuación, sin perjuicio de que dichos datos, no dejarán de ser del contratante, por lo que deberán ser objeto a su vez de alta en la Agencia Española de protección de datos, así como tener su fiel reflejo en el Documento de Seguridad, y digo fiel reflejo, porque hay que especificar en el mismo como van a ir montado en dicho Cloud, ya que la estructura corre a cargo del contratante del Cloud.
  3. PaaS, en esta modalidad, y dado que ya se van a empezar a facilitar herramientas nuevas para la configuración del servicio, más allá de lo ya mencionado, es necesario revisar que dichas herramientas sea facilitadas por el mismo prestador, y en caso contrario, firmar los pertinentes contratos de encargado del tratamiento con los desarrolladores de dichas herramientas (Como por ejemplo un balanceador de carga), así como un contrato con dicho prestador donde se fije que y con que características se va a dar el servicio, igual de necesario que en los casos anteriores, pero que en este caso, es de mayor relevancia dada la complejidad que puede llevar el servicio en si mismo.
  4. Saas, el último, la pizza en el Restaurante, normalmente suele ser menos complejo ya que el pack viene cerrado y el contrato suele perfilar todos los extremos, no obstante, es conveniente revisar el mismo y ver que se cumplen con los requisitos legales al respecto, en este caso, coincidentes con los requisitos comunes antes descritos.

Espero que con esto, quede un poco más claro en que se diferencian a nivel práctico y legal los tipos de cloud en función de su infraestructura y servicios, para que cuando nos enfrentemos al Kamasutra, aunque sigamos sin ser expertos (Yo el primero), al menos no nos suene a chino, o mejor dicho, a hindú.

De Startup in Law o el Chapter2 de los #ELegales

startups

Como ya algún que otro lector sabrá desde hace poco menos de un mes hemos comenzado un podcast desde este pequeño blog acompañado de dos excepcionales compañeras como son Irusifriky y Sara Molina Pérez-Torné de Marketingnize.

Con estas, ya hemos llegado al segundo capítulo, en este caso centrado en el mundo de las startups, especialmente en el marco de la legalidad del modelo de negocio, donde se han tocado aspectos que ha ido desde la importancia de los elementos relativos a la privacidad, el objeto propiamente del modelo e negocio o incluso los destinatarios del negocio.

Antes de eso, encontrareis un resumen de las noticias más importantes que se han dado a lo largo de las últimas semanas, en especial, lo acontecido en Barcelona en el Mobile World Congress y el Four Years from Now.

Si os ha picado la curiosidad, aquí os dejo el enlace al Ivoox, donde os recuerdo, si os gusta, os podéis suscribir, que de momento, es gratis.

http://www.ivoox.com/chapter2-startups-in-law-audios-mp3_rf_10619363_1.html

 

O si lo preferís, desde aquí podéis descargarlo: Descarga

De inversión y Facturación en Startups

startups

Hoy me vais a permitir que me salga de lo de siempre, de un apartado legal 100%, para acudir a otro mundo que me apasiona tanto como el legal, el de las startups.

Y que en el mundo startupero español estamos demasiado acostumbrados al fenómeno “inversión” creo que no es algo que a nadie vaya a sorprender, hemos pasado de un modelo donde premiaba primero, la idea de negocio, y después su facturación y monetización, para ahora pasar a premiar el modelo de negocio y tras ello, ya no como dicho modelo va a conseguir ser económicamente rentable, ni su escalabilidad, ni si quiera si tiene un equipo equilibrado, no, todo ello ha quedado en segundo plano, ahora la manera de dar valor a una startup es por la inversión que ha conseguido levantar.

El motivo, todo deriva de la adaptación que hemos realizado del modelo emprendedor norteamericano, dicho modelo, basado igualmente en la inversión, si que tiene ciertas características de las que en muchos casos, en nuestra interpretación del mismo, hemos obviado.

El modelo americano, a pesar que también tiende a inflar la burbuja, dicho inflado deriva de un modelo de negocio, en principio rentable, o al menos, con un volumen de actividad que puede llegar a hacer rentable económicamente dicha inversión. Esto obviamente, también deriva de que allí ya sufrieron una burbuja, la de las dotcom, y eso les ha hecho revisar con mucho más cuidado las inversiones, lo cual no quita como decía antes, la posibilidad de la burbuja, que actualmente sigue creciendo.

A diferencia del modelo anglosajón, si revisamos quiénes son los principales inversores nacionales y donde derivan sus inversiones veremos una característica común en muchos de ellos, tanto inversores como algunas de las startups con más inversión levantada se caracteriza por tener un apellido de renombre o rancio abolengo que diría Cervantes. Sólo hace falta mirar alguno de los proyectos con más inversión del panorama nacional para verlo, Fiber, la nevera roja, o incluso Pepephone se caracterizan por dicha circunstancia.

Y si bien, esta característica no tiene porque ser mala per se, se traduce en una comparativa de inversiones y unas expectativas de negocio basadas en el apellido y en el dinero que puede traer asociado más que a las características propias de la startup.

Es por ello que desde mi punto de vista, y como ya también lo comentara JJ Velasco en su blog, el foco de una startup debe estar en todo menos en la inversión en contra de lo que puede parecer con el modelo establecido, toda vez que a la larga, las empresas que se van a asentar en mercado, serán aquellas que facturen, por mucha inversión que hayan tenido, así como que en muchos casos, el acudir a rondas de inversión, negociar con inversores y “sufrir por ello” hacen que el emprendedor pierda el foco, que no debería ser otro que conseguir dinero.

De E-Letrado e E-Legal, comenzamos un nuevo podcast

E-Legales

Uno que es un tanto culo inquieto y le gusta ir picando un poco de todo lo que le rodea, sobre todo cuando se trata de comunicar, no tenía suficiente con este blog, y con la imposibilidad actual de grabar vídeos (Ya me fastidia, pero es que no me da tiempo), me apetecía embarcarme en un nuevo proyecto, en este caso, de carácter radiofónico, y no es ni más ni menos que un podcast, y para meterme en esta aventura no he podido contar con mejores acompañantes.

Por un lado Sara Molina Pérez Torné, para quien no la conozca, muy mal hecho la verdad, porque es de esas personas que aporta, tanto en lo personal como en lo profesional, os dejo un breve resumen:

-CEO de Marketingnize

– Abogada y consultora especializada en Marketing Jurídico y Estrategia.
-Master en Derecho de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías
-Coach por la AICP
-Colaboradora del Observatorio Iberoamericano de Protección de Datos y socia de ENATIC.
-Bloguera y colaboradora en diferentes medio especializados del sector a nivel nacional e internacional.
-Formadora en Marketing jurídico, estrategia y desarrollo de negocio.

Por otro, una de las nuevas promesas del Derecho Digital, el primer bot con sentimientos y ante todo, una gran profesional que merece y mucho, la pena, iurisfriki, tan friki de la privacidad que aun no se su nombre real y que podéis encontrar en http://www.lopdeando.blogspot.com.es/

Así que sabiendo con quien voy, ya sabeis que vais encontrar, su poquito de rigor en Marketing para despacho de abogados y privacidad, mucho sentido del humor, y algún que otro consejo al respecto.

La música, como no, está licenciada bajo creative common.

Si queréis escucharlo, aquí tenéis el enlace: http://www.ivoox.com/chapter-the-awaken-audios-mp3_rf_10352823_1.html

Oídlo bajo vuestra responsabilidad, que dicen que engancha a pesar de su mal montaje, en este caso, culpa exclusivamente mía.

De Abogados y Whatsapp, o como usar (O no) Whatsapp por un abogado

whatsapp abogados

Hoy Día Internacional de la privacidad, tras escribir con la compañera Iurisfriki en su blog, y hacerlo también en el profesional de MCA, toca también dejar unas lineas aquí, en mi casa.

Y que mejor que hablar sobre Whatsapp, tal vez una de las aplicaciones que más puede ver afectada nuestra privacidad, tanto como particulares, como por profesionales, y es que el hecho de que whatsapp nos ha cambiado la vida es algo innegable, casi todos tenemos esta aplicación que nos permite comunicarnos a través de mensajes de forma gratuita.

Y dentro del perfil profesional, al hablar con compañeros no especializados en el ámbito de la privacidad, siempre surge la duda, podemos usar whatsapp con los clientes.

Pero de su uso y habitualidad no podemos entender que su uso no esté exento de riesgos, y con riesgo no me refiero a ese cliente que a las 11 de la noche te pone un whattaspp, mientras tu estás sentado en el sofá, no, me refiero a los riesgos propios de la aplicación.

Ya avisaron las agencias Canadiense y Holandesa de protección de datos al respecto, y la última fue la agencia catalana, en avisar de los riesgos derivados del uso de esta aplicación entre clientes y usuarios.

Los motivos:

A) Estamos utilizando una aplicación móvil con sede en USA, propiedad de una de las mayores empresas del sector, Facebook, que si bien decía cumplir con Puerto Seguro, tras su revocación por parte del TJUE, estamos llevando a cabo una transferencia internacional de datos no autorizada (Número de teléfono, imágenes, nombre…), regulada por los artículos 33 y 34 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal (LOPD) y en el Título VI del Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal, aprobado por el Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, (RLOPD). y con la que, para más inri, no tenemos firmados un contrato de encargado del tratamiento.

B) A su vez, al momento de descargar la aplicación observamos que hace un tratamiento excesivo de los datos, ya que accede y almacena a todos tus contactos del móvil, con lo cual, el principio de proporcionalidad que implica el Art. 4 de la LOPD (Principio de calidad de los datos) queda completamente desvirtuado y podría ser objeto de sanción

C) La aplicación, aunque útil, no está exenta de fallos ni brechas de seguridad, entre otras, la posibilidad de suplantación de identidad o la posibilidad de esnifar conversaciones a través de redes wifi, con lo cual, no cumple con las medidas de seguridad necesarias para hacer un uso responsable de la misma conforme exige la LOPD, porque recordemos, por esta vía podemos enviar información de cualquier tipo (Por ejemplo, datos de especial protección como orientación sexual o enfermedades)

 

Obviamente, con estos datos, las respuesta es clara, no es recomendable hacer uso de esta aplicación de mensajería instantánea con los clientes, no sólo a nivel de comodidad, sino también por los aspectos legales comentados, con el riesgo de sanción por parte de la AEPD correspondiente, no obstante si quieres hacerlo, puedes tomar una serie de medidas adicionales a los efectos de proteger dichas conversaciones así como la información de tus clientes, estas serían:

  • Al momento de introducir los datos de tu contacto, intenta identificarlo por información relativa al mismo (Por ejemplo sólo las iniciales y un numero), no por su nombre y apellidos, protegiendo la privacidad del mismo e impidiendo ese tratamiento excesivo que comentábamos.
  • Respecto a la transferencia internacional de datos, hay dos opciones, o le solicitáis a Whatsapp que firme unas clausulas tipo, o autorización al Director de la AEPD, y siento decir, que no veo factibles ninguna de las dos, pero por intentarlo…
  • Respecto a las fallas de seguridad, y a pesar de que han existido mejoras en este sentido, hasta el punto de que ya encriptan las conversaciones por la aplicación desde su origen, es recomendable utilizar aplicaciones para securizar dichas comunicaciones adicionalmente como por ejemplo Secret Codes o similar.

No obstante, si me permitís el consejo, para los clientes, mejor olvidarlo, porque al fin y al cabo, lo más probable es que tan sólo de dolores de cabeza…

De Felices Fiestas y gran Año 2016

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Aun con algo de retraso, llego a tiempo de mi peculiar y tradicional felicitación navideña cortesía de Sinergia Sin Control.

Y ahora toca la parte moñas, recordar el año y todas esas cosas, pero como la verdad no me apetece mucho andar mirando al pasado sólo diré una cosa.

Este 2015 si se ha caracterizado por algo ha sido por los cambios como imagino que muchos de los que estéis leyendo estas lineas sabéis, cambio de piso, cambio de trabajo, pero ante todo, el cambio a ser un pringao, autónomo, pero sabéis, creo que esta es la primera vez que tal vez me alegre de serlo.

En fin, se acaba un 2015 que puedo calificar como óptimo, pero se acerca un 2016 que va a ser mucho mejor, de eso estoy seguro.

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Feliz año 2016, y nos vemos por las redes!!!

De Abogados especializados en tecnología y abogados tecnológicos

EL pasado viernes se celebró el Congreso de Enatic, con bastante trascendencia en Redes Sociales, y un buen número de ponentes. Entre ellos ha destacado la intervención de Garrigues Walker, donde vienen a recoger una cita del mismo:

“El déficit de abogados digitales en España es tremendo”

Esta frase puede suponer dos cosas, que no hay suficientes abogados especializados en el Derecho Digital, o que no existen los suficientes abogados con conocimientos en Derecho Digital, es decir, se puede referir a Abogados especializados en tecnología o a  abogados tecnológicos.

En mi caso creo que se refiere a abogados digitales, es decir, abogados especializados en tecnología  que como bien indica, somo pocos , pero este hecho no me parece tan grave como  la carencia de abogados especializados en este tema, sino más aun la carencia de conocimientos de esta rama en muchos compañeros, es decir, la carencia de abogados tecnológicos.

Lo primero, que es un abogado tecnológico, pues algo tan simple como un abogado que se ha adaptado al completo, incluido ámbito normativo, al ámbito tecnológico, y mi experiencia me dice que cada vez que me toca ponerme frente a compañeros no especializados en la materia para hacer charlas o formaciones al respecto, existe un gran desconocimiento al respecto, ya no sólo a elementos que pueden ser más complicados de identificar dentro del marco digital, como puede ser la consideración jurídica de un twit, o hasta donde llegan los derechos de difusión de contenidos sujetos a PI en redes sociales, sino que en elementos mucho frecuentes, como puede ser el uso de Whatsapp con sus clientes, la aportación de documentos electrónicos como medios de prueba (Whatsapp o correos electrónicos) o las posibilidades de acreditar los contenidos de las páginas webs son elementos que en muchos casos se deberían controlar casi que por cualquier letrado, pero que no obstante, no sucede, y es más, en muchos casos, el tratar de informar sobre como hacerlo correctamente llega a provocar incluso rechazo al respecto. Es decir, si existen pocos abogados especializados en derecho tecnológico, en proporción, son menos los abogados tecnológicos.

El motivo, pues la verdad no tengo la certeza, tal vez estemos demasiado ocupados o veamos excesivamente difícil el acceso a este tipo de conocimiento para incluso llegar a plantearlo, o incluso porque los propios jueces no consideren igual los mismos elementos digitales en función de donde se plantee

No obstante, si que existen unas claras necesidades dentro de este marco, que, a mi modesto entender serían:

  • Una reforma en determinados ámbitos, en especial, las leyes de enjuiciamiento civil y penal, para determinar de una forma taxativa estos nuevos medios de prueba a disposición del abogado y como deben ser entendidos, no porque en la actualidad no sean utilizables, sino porque en muchos casos no queda claro ni se valoran de igual manera.
  • Una adaptación de los abogados a nuevos marcos digitales a través de sistemas modernos y ágiles, conforme al resto del mundo empresarial (Porque no, Lexnet no es, ni agil, ni moderno).
  • Formar en las facultades en estos nuevos ámbitos de trabajo como son Internet y todo lo referente al derecho digital.
  • Por último y más importante, que la Abogacía en general, se adapte, al fin, al Siglo XXI en el que vivimos.

Pero lo peor de estas lineas es que quienes las lean, ya sabrán esto…

 

De la “Nueva” Economía Colaborativa y Consumo Colaborativo: Introducción

Sharing Economy, consumo colaborativo y Economía colaborativa

Que la economía colaborativa es uno de los modelos de negocio más de moda dentro del “mundillo startupero” es algo que todo el mundo ya tiene claro, empresas como Uber , AirBnb y similares cada vez salien más al mercado, y cuanto más se ponen de moda las startups basadas en el modelo de Economía colaborativa,  a mi no ha hace sino generarme más dudas de las que ya tenía acerca de este modelo de negocio, por ello, he querido acercarme a esta “nueva” figura jurídica.

Lo primero es distinguir entre dos figuras distintas que la doctrina ha venido a diferenciar (Digo doctrina cuando debería hablar de que son las propias empresas de este ámbito, que son las que lo han definido) como son el consumo colaborativo, y por otro, la economía colaborativa.

Por un lado nos encontramos con la figura de la economía colaborativa, que se define, según Wikipedia como un sistema económico en el que se comparten y se intercambian bienes y servicios a través de plataformas digitales.1 Se refiere a la manera tradicional de compartir, intercambiar, prestar, alquilar y regalar, redefinida a través de las tecnologías de la información y la comunicación .

Por otro lado nos encontramos con el consumo colaborativo, que vendría a definirse como la realización de un consumo activo dentro del mercado de la economía colaborativa.

Obviamente, y por el estado actual de ambas iniciativas, que realmente no dejan de ser solo una, tenemos una definición sumamente limitada sobre la que poder trabajar, pero de donde podemos sacar al menos ciertos elementos relevantes:

Se trata de un mercado sumamente amplio, ya que contempla tanto el arrendamiento, ya sea de bienes inmuebles como de bienes muebles (Casos como Airbnb), como la compra-venta, normalmente con pago en especies, pero no necesariamente así (La figura del crowdfounding por ejemplo), usufructos temporales o prestaciones de servicios.

El elemento determinante es doble, por un lado, el carácter colaborativo, que se define como que existe multitud de oferta y multitud de demanda dentro de un mismo espacio, siempre a través de una plataforma que los engloba, es decir, se trata de una relación jurídica, del al menos, tres partes, y por otro, esa plataforma que los engloba tiene el carácter de digital, es decir, vinculada al mundo tecnológico y más concretamente a Internet o Apps móviles.

Ahora bien, con esta información,  a nivel legal que podemos sacar en claro:

  • La imposibilidad de tener una regulación genérica del consumo colaborativo, toda vez que una prestación de servicios se parece a un alquiler de bien inmueble lo que un huevo a una castaña, es decir, nada, por lo que una regulación general, aunque sería útil, difícilmente abarcaría todos los aspectos a los que llega el consumo colaborativo.
  • La economía colaborativa no es nada nuevo, el código civil ya regula figuras como el trueque, y como no, el arrendamiento de bienes muebles e inmuebles, por lo que se debe acudir a esta normativa para aplicar analógicamente los preceptos necesarios, por tanto, no se trata de una figura “Alegal” como muchos defienden.
  • El primer hecho determinante radica en la plataforma que aglomera estos servicios, toda vez que a pesar de poder tratarse de una intermediaria o comercializadora, en función de su configuración, no acaba de adaptarse a ninguna de las figuras de forma exhaustiva, toda vez que en función del objeto jurídico que trate, variaran sus obligaciones.
  • El segundo hecho determinante estriba en el objeto sobre el que versa la relación jurídica, toda vez que en función al mismo, variará la normativa aplicable, sobre todo en España, donde la dispersión normativa con respecto a las normas sectoriales aplicables, hacen que tenga que tenerse en consideración, no solo la normativa comunitaria, sino incluso la autonómica o local.

Por todo ello, realmente, limitar la regulación de la economía colaborativa al simple espectro de alquiler de vivienda y vehículos es ponerle vallas al campo, entiendo que se debe hacer una regulación general de la economía colaborativa que llegue a todos los posibles ámbitos, dejando claras las bases sobre las que se sustenta y fijando las prohibiciones expresas al respecto, como por ejemplo, la entradas de profesionales libres o empresas en una mercado de particulares, saltandose las normas sectoriales fijadas al efecto, para después desarrollar la misma en función del mercado al que se dirija, desde el alquiler de bienes muebles, a los inmuebles o prestaciones de servicios.

No obstante, en próximas fechas, intentaré desgranar un poco más esta nueva figura jurídica que viene pegando con mucha fuerza dentro del mercado digital, y en muchos casos, caracterizada por una absoluta carencia de un cumplimiento normativo al respecto.

 

 

De pactos de socios y Startups, o El pacto de socios, ese gran desconocido

pacto de socios

Existe una broma entre todas las startups que han trabajado conmigo, y es la de la foto “Fiesta de telecos”, junto con la frase, “nosotros somos amigos, para que necesitamos un pacto de socios”, y fuera de la broma, es una manera muy clara, tirando de toda la ironía del mundo, de dejar clara, la necesidad de un pacto de socios para cualquier startup.

En este sentido, la necesidad de este documento privado, este contrato, estriba en que el mismo se va a convertir en el plan de vida de la startup, el mecanismo por donde se va a fijar como crecerá, como se trabajará o incluso como se venderá o cobrará en y por la startup.

En este sentido, en el mismo deben parecer los siguientes elementos:

Partes del contrato, es decir, quien va a firmar el documento, obviamente, así como el objeto del mismo, referido este apartado a aquello que va a contemplar este pacto o contrato, elementos comunes a todos los contratos, pero donde viene la parte interesante de este contrato es en el apartado relativo a las clausulas que en el mismo se contemplan, ya que son, como decíamos antes, son elementos esenciales a la startup.

En este sentido, son muchas y muy variadas las clausulas que pueden formar parte del pacto de socios, entre ellas, destacamos:

• Clausulas sobre Compromisos de permanencia

Al comenzar con una startup todo es buen rollo, ánimos de trabajo colectivo y disposición para hacerlo, pero las cosas no siempre son tan rápidas como nos gustaría, y a veces, el tiempo pasa y la idea no fructifica como a algunos le gustaría. Es por ello la importancia de la permanencia en la startup, en este compromiso, los socios se comprometen a trabajar un periodo de tiempo en la startup, independientemente del buen fin o no de la misma, pudiendo fijarse sanciones a modo de pérdida de participación social en el caso de la salida anticipada de la misma, como la más frecuente consecuencia.

• Clausula de No competencia La cláusula de no competencia lo que viene a fijar es la imposibilidad de un socio que la ha firmado, de no llevar a cabo actividad económica de carácter similar a la realizada  por la startup, ya sea a lo largo de la relación societaria, o incluso, que es lo más frecuente, una vez fuera de a propia startup. Esta cláusula, como sucede con casi todas, también puede albergar un amplio campo de posibilidades, ya que la no competencia puede ser directa (con otra empresa que sea competencia) o indirecta (con clientes de la propia startup y/o la competencia de los clientes de la startup).

Clausula de Sueldos y salarios Nadie vive del aire, eso es obvio , y en una startup no iba a ser menos, lo que sucede es que aunque parezca un tanto raro, esta cláusula parece que se olvida porque el socio tiende a centrarse en los rendimientos netos de la actividad, y no en las mensualidades. Esta cláusula viene a fijar la dotación económica que percibirá mensualmente cada socio en función de su aportación a la sociedad, ya sea por el capital invertido, por los bienes o por el trabajo que aportan a la sociedad y su porcentaje sobre el total. Así deben fijarse unas variables que hagan posible un equilibrio económico en función a las mismas y que hagan sostenible, en todos los sentidos, la actividad de la startup y no se de el caso, más que frecuente, de necesitar financiación para pagar salarios tan solo. 

Clausula de Activos aportados por los socios a la startup (software, hardware, dominios, patentes…) Aquí  nos encontramos con los activos aportados por los socios, cláusula de especial incidencia en el caso de que se aporten , ya sean bienes materiales o inmateriales a la sociedad. La importancia de esta cláusula, al igual que sucede con la anterior, es que será en elemento determinante y equilibrador en el resto, ya que permitirá o no, que se den algunas de ellas, así como especiales asignaciones económicas por la misma, e incluso, puede llegar a vincular a la propia startup, en función del objeto social de la misma.

• Clausulas de Venta, reventa y adquisición preferente- Englobamos aquí distintas clausulas de tipo económico, dirigidas a fijar las opciones relativas a la compra venta de las acciones que componen la sociedad, y su importancia es fundamental, sobre todo a partir del momento de growth de la sociedad, ya que podrá limitar o no, la entrada de capital a la sociedad, nueva entrada de socios, entre otros elementos

• Clausula de dividendos: Es decir, como se va a repartir el pastel en el caso de que la cosa vaya bien, es obviamente fundamental fijarla al inicio si no queremos llegar a situaciones de bloqueo del tipo, “Hay que invertir en tal, no en cual, no liquidamos para metálico ….”

• Clausula de Administración societaria: Dejo para la última, la más importante de las clausulas mencionadas, ya que en ella se va a fijar el funcionamiento de la sociedad en el día a día, es decir, fija administrador, o consejo de administración, así como el método para la toma de decisiones de mayor calado, si por mayoría simple, absoluta o unanimidad de los socios, asegurándonos así, al igual que en el caso anterior, que no lleguemos a situaciones de bloqueo.

Una vez fijado el pacto de socios solo quedan dos cosas por hacer, la primera y fundamental, la Firma , si puede parecer absurdo, pero me he encontrado más de un pacto de socios en la que los socios no habían firmado el documento, y esto, que puede parecer menor, hace que, en principio el documento carezca de validez, por lo que obviamente, es imprescindible para la eficacia del mismo.

Como último punto, uno que si bien no es imprescindible, si que es más que recomendable, la Elevación a escritura pública del pacto de socios, es decir, llevarlo ante notario para que se de fe pública del acuerdo alcanzado, el motivo, porque si bien un pacto inter partes es plenamente valido, entre las partes que lo conforman, no lo es frente a terceros, es decir, carece de eficacia erga omnes,es decir, frente a terceros, por lo que en el caso de que hubiese algún inconveniente con las mismas, su falta de elevación a escritura pública, podrían hacerlas invalidas, de ahí su necesidad.

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